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Entrada 5 – Reflexión

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Entrada 5 – Reflexión

Antes de empezar las prácticas, veía las redes sociales principalmente como herramientas de difusión. Pensaba que su función era simplemente anunciar conciertos, festivales o actividades culturales. Sin embargo, durante mi experiencia en Factoría de Comunicación Cultural he descubierto que la comunicación digital dentro del ámbito cultural es mucho más compleja y estratégica de lo que imaginaba. Uno de los aspectos que más me ha sorprendido e interesado es la importancia de crear una identidad propia para cada proyecto. No se…
Antes de empezar las prácticas, veía las redes sociales principalmente como herramientas de difusión. Pensaba que su función era…

Antes de empezar las prácticas, veía las redes sociales principalmente como herramientas de difusión. Pensaba que su función era simplemente anunciar conciertos, festivales o actividades culturales. Sin embargo, durante mi experiencia en Factoría de Comunicación Cultural he descubierto que la comunicación digital dentro del ámbito cultural es mucho más compleja y estratégica de lo que imaginaba. Uno de los aspectos que más me ha sorprendido e interesado es la importancia de crear una identidad propia para cada proyecto. No se comunica igual un festival como el BOGA BOGA Festibala que una institución histórica como el Orfeón Donostiarra o una organización social como Mundu Bakean. Cada proyecto tiene un tono, un público y unos objetivos diferentes, por lo que la manera de comunicar también cambia completamente.

Durante las prácticas he aprendido a planificar contenidos, redactar copys y pensar publicaciones no solo desde un punto de vista creativo, sino también estratégico. He entendido que detrás de cada publicación existe una intención concreta: generar interacción, informar, emocionar, crear comunidad o aumentar la visibilidad de un evento o artista. Muchas veces el trabajo no consiste únicamente en publicar contenido, sino en encontrar la manera adecuada de conectar con el público a través de visuales y textos. También he podido observar cómo las redes sociales han cambiado la relación entre artistas, instituciones culturales y espectadores. Hoy en día el público espera una comunicación mucho más cercana, inmediata y constante. Otro aspecto interesante ha sido descubrir el enorme trabajo invisible que existe detrás de una estrategia digital. Muchas veces las personas solo ven una publicación en Instagram o una noticia en prensa, pero detrás hay procesos que empiezan muchisimos meses antes como reuniones, planificación, redacción, coordinación con medios, selección de imágenes y análisis de resultados. Además, estas prácticas me han hecho reflexionar sobre el papel de la comunicación en la difusión de la cultura. En un contexto donde recibimos información constantemente, comunicar cultura supone encontrar constantemente maneras creativas de captar la atención del público sin perder la esencia del proyecto artístico. Creo que ese equilibrio entre creatividad, estrategia y sensibilidad cultural es precisamente una de las cosas más interesantes de este trabajo.

Finalmente, esta experiencia me ha confirmado que la comunicación cultural es un ámbito muy humano. Aunque gran parte del trabajo se haga a través de redes sociales o medios digitales, todo gira alrededor de las personas: artistas, periodistas, público, organizaciones y equipos de trabajo. Esa dimensión social y cercana es probablemente lo que más me atrae de este sector y una de las razones por las que me gustaría seguir desarrollándome profesionalmente en este ámbito.

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Entrada 4 – Valoración final de la experiencia

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Entrada 4 – Valoración final de la experiencia

Mi experiencia de prácticas en Factoría de Comunicación Cultural ha sido extremadamente positiva. Estas prácticas me han permitido descubrir un ámbito profesional que me generaba mucha curiosidad y que ahora sé que realmente me apasiona. Uno de los aspectos más importantes de esta experiencia ha sido trabajar junto a Nerea Kortabitarte. Desde el primer momento me ha acompañado con muchísima atención y cercanía. Siempre se ha preocupado por saber cómo me sentía, si estaba disfrutando del trabajo y si necesitaba…
Mi experiencia de prácticas en Factoría de Comunicación Cultural ha sido extremadamente positiva. Estas prácticas me han permitido descubrir…

Mi experiencia de prácticas en Factoría de Comunicación Cultural ha sido extremadamente positiva. Estas prácticas me han permitido descubrir un ámbito profesional que me generaba mucha curiosidad y que ahora sé que realmente me apasiona. Uno de los aspectos más importantes de esta experiencia ha sido trabajar junto a Nerea Kortabitarte. Desde el primer momento me ha acompañado con muchísima atención y cercanía. Siempre se ha preocupado por saber cómo me sentía, si estaba disfrutando del trabajo y si necesitaba ayuda en algún aspecto. Gracias a esa confianza y acompañamiento he podido evolucionar muchísimo profesionalmente en muy poco tiempo. Además, recibir constantemente feedback positivo me ha ayudado a ganar seguridad en mí mismo. Poco a poco fui asumiendo más responsabilidades hasta llegar a trabajar con bastante autonomía en tareas importantes. Para mí eso ha sido muy valioso porque me ha permitido sentir que mi trabajo tenía un impacto real dentro de los proyectos.

Lo que más me ha gustado de estas prácticas ha sido el componente humano y social del trabajo. Me encanta el contacto constante con personas, artistas, medios y organizaciones culturales. También he disfrutado muchísimo sintiendo que, de alguna manera, estaba contribuyendo a impulsar la cultura y acercarla al público de diferentes maneras. Creo que trabajar en comunicación cultural tiene algo muy especial porque no solo se trata de promocionar eventos, sino también de participar en proyectos que generan experiencias, emociones y comunidad. Entre los aprendizajes más importantes destacaría la capacidad de organización, la importancia de la comunicación estratégica y, sobre todo, la necesidad de ser flexible y reactivo. He aprendido que en este sector no siempre se puede trabajar con mucha antelación y que muchas veces hay que adaptarse rápidamente a cambios de última hora. Precisamente, si tuviera que señalar un aspecto personal a mejorar, diría que me ayudaría desarrollar más paciencia. Me gusta trabajar con previsión y tener todo preparado con antelación para evitar problemas, pero he descubierto que algunos proyectos culturales funcionan con dinámicas mucho más inmediatas. Por ejemplo, en el caso del Orfeón Donostiarra muchas veces es imposible anticiparse a todo, por lo que se necesita una gran capacidad de reacción y adaptación constante.

En definitiva, estas prácticas me han abierto una puerta profesional que realmente quiero seguir explorando en el futuro. Me voy con muchísimos aprendizajes, más confianza en mis capacidades y, sobre todo, con la sensación de haber encontrado un ámbito profesional en el que me siento muy cómoda y motivada.

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Entrada 3 – Reflexión sobre la “Guia de bones pràctiques de la gestió cultural”

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Entrada 3 – Reflexión sobre la “Guia de bones pràctiques de la gestió cultural”

Para esta entrada he trabajado sobre la Guia de bones pràctiques de la gestió cultural redactada por la Associació de Professionals de la Gestió Cultural de Catalunya. El documento reflexiona sobre cuáles deberían ser los principios y competencias fundamentales de un gestor cultural y me ha parecido especialmente interesante porque muchas de las ideas que aparecen en la guía las he podido reconocer directamente durante mis prácticas en Factoría de Comunicación Cultural. La guía define al gestor cultural como un…
Para esta entrada he trabajado sobre la Guia de bones pràctiques de la gestió cultural redactada por la Associació…

Para esta entrada he trabajado sobre la Guia de bones pràctiques de la gestió cultural redactada por la Associació de Professionals de la Gestió Cultural de Catalunya. El documento reflexiona sobre cuáles deberían ser los principios y competencias fundamentales de un gestor cultural y me ha parecido especialmente interesante porque muchas de las ideas que aparecen en la guía las he podido reconocer directamente durante mis prácticas en Factoría de Comunicación Cultural.

La guía define al gestor cultural como un mediador entre la creación, la participación y el consumo cultural. Esta definición me parece muy acertada porque resume perfectamente lo que he observado también en Factoría de Comunicación Cultural. La comunicación cultural no consiste únicamente en promocionar eventos, sino en conectar artistas, instituciones culturales, medios de comunicación y público.

Uno de los aspectos que más me ha llamado la atención es la importancia que la guía da a la flexibilidad y capacidad de adaptación del gestor cultural. El documento explica que el trabajo en cultura está vinculado a procesos muy dinámicos y que el gestor debe saber responder rápidamente a las exigencias del contexto y adaptarse. Esto encaja totalmente con mi experiencia práctica. En muchos proyectos he visto cómo los planes pueden cambiar de un día para otro y cómo es necesario reaccionar rápidamente ante nuevas necesidades de comunicación, entrevistas de última hora o cambios de programación repentinos.

También me ha parecido muy interesante la parte dedicada al plan de marketing y comunicación. La guía destaca que todo proyecto cultural necesita una estrategia de comunicación coherente y adaptada a sus públicos. Durante mis prácticas he podido comprobar la importancia de esta planificación, especialmente en proyectos como el BOGA BOGA Festibala o la comunicación del Orfeón Donostiarra, donde existe una estrategia clara sobre qué comunicar, cómo hacerlo y sobre todo a qué público dirigirse.

Otro punto con el que me siento identificada es la idea de que la cultura tiene una función educativa y social. Antes de comenzar las prácticas veía la comunicación cultural principalmente desde una perspectiva promocional, pero ahora entiendo que también puede servir para acercar la cultura a la sociedad, generar comunidad y dar visibilidad a proyectos con impacto social. Esto lo he visto especialmente en el trabajo realizado con la ONG Mundu Bakean, una ONG que trabaja para dar visibilidad a los migrantes de los países de america latína.  

Además, la guía insiste mucho en la importancia de la evaluación y de los dossieres de impacto para medir resultados. Precisamente una de mis tareas ha sido elaborar dossieres de impacto para clientes, recopilando apariciones en prensa, redes sociales y resultados de comunicación. Gracias a ello he comprendido que la comunicación cultural no solo debe ser creativa, sino también estratégica y medible.

En general, la lectura de esta guía me ha permitido relacionar conceptos más teóricos de la gestión cultural con situaciones reales que he vivido durante las prácticas. También me ha ayudado a entender que detrás de cada proyecto cultural existe una gran responsabilidad social y profesional.

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Entrada 2 – Mi experiencia y las tareas desarrolladas

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Entrada 2 – Mi experiencia y las tareas desarrolladas

Mi experiencia dentro de Factoría de Comunicación Cultural ha evolucionado muchísimo desde el primer día. Durante el primer mes, mi trabajo estuvo muy centrado en aprender el funcionamiento de la agencia y familiarizarme con las dinámicas profesionales del sector y sus herramientas. Empecé realizando tareas como traducción de notas de prensa, elaboración de dossieres de impacto para clientes (Orfeón Donostiarra) y creación de copys para redes sociales, siempre bajo la supervisión de Nerea Kortabitarte. Poco a poco, a medida que…
Mi experiencia dentro de Factoría de Comunicación Cultural ha evolucionado muchísimo desde el primer día. Durante el primer mes,…

Mi experiencia dentro de Factoría de Comunicación Cultural ha evolucionado muchísimo desde el primer día. Durante el primer mes, mi trabajo estuvo muy centrado en aprender el funcionamiento de la agencia y familiarizarme con las dinámicas profesionales del sector y sus herramientas. Empecé realizando tareas como traducción de notas de prensa, elaboración de dossieres de impacto para clientes (Orfeón Donostiarra) y creación de copys para redes sociales, siempre bajo la supervisión de Nerea Kortabitarte. Poco a poco, a medida que fui ganando confianza y autonomía, empecé a asumir responsabilidades más importantes. Actualmente participo de manera mucho más activa en la gestión de proyectos culturales: redacto y envío notas de prensa, gestiono cuentas de Instagram de algunos clientes, planifico contenidos, participo en reuniones y aporto ideas propias dentro de las estrategias de comunicación.

Los proyectos en los que más he trabajado son especialmente tres. El primero es la comunicación del Orfeón Donostiarra. Dentro de este proyecto he realizado tareas muy diversas: creación de calendarios de comunicación para Instagram, redacción y envío de notas de prensa, elaboración de dossieres de impacto, planificación de entrevistas y gestión de redes sociales. Me ha parecido especialmente interesante porque combina la tradición cultural de una institución histórica con estrategias de comunicación contemporáneas y digitales.

Otro proyecto importante ha sido el BOGA BOGA Festibala. Aquí he participado en la planificación de contenidos, creación de copys, relación con la prensa, gestión de Instagram y organización de entrevistas. Al tratarse de un festival musical, la comunicación tiene un ritmo mucho más intenso y dinámico, especialmente cuando se acercan anuncios o fechas importantes. He aprendido mucho sobre cómo mantener una identidad visual y comunicativa coherente en un evento cultural de gran visibilidad.

Finalmente, también he trabajado en la comunicación de Mundu Bakean, donde he colaborado en la planificación de contenidos y creación de publicaciones para redes sociales. Este proyecto me ha permitido comprender cómo la comunicación puede utilizarse también con fines sociales y de sensibilización. Este proyecto me ha enseñado también que a veces se tiene que trabajar desde un punto de vista más pedagógico porque los clientes no siempre tienen nociones de lo que hacemos y es nuestro trabajo familiarizarlos con los conceptos básicos de la comunicación.

Uno de los aspectos que más valoro de estas prácticas es la progresión de responsabilidades. Empecé observando y aprendiendo, y actualmente trabajo con bastante autonomía. Eso me ha permitido ganar confianza en mí mismo y sentir que realmente formo parte de los proyectos. También he descubierto la importancia de la organización, la rapidez y la capacidad de adaptación dentro de la comunicación cultural.

Además, trabajar en contacto constante con artistas, festivales, instituciones y medios de comunicación me ha hecho entender que la cultura necesita una comunicación sólida para llegar al público. Detrás de cada concierto, festival o actividad cultural hay un enorme trabajo estratégico y creativo que muchas veces no es visible para el espectador.

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Entrada 1 – Descubrimiento de la agencia y su manera de trabajar

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Entrada 1 – Descubrimiento de la agencia y su manera de trabajar

Realizo mis prácticas en Factoría de Comunicación Cultural, una agencia de comunicación especializada en cultura creada por Nerea Kortabitarte. Desde el primer momento me llamó la atención la variedad de proyectos que se gestionan y la importancia que tiene la comunicación dentro del ámbito cultural. La agencia trabaja principalmente en dos grandes líneas. Por un lado, desarrolla la comunicación de festivales, organismos culturales y artistas: gestión de redes sociales, relación con medios de comunicación, gabinete de prensa, redacción y envío…
Realizo mis prácticas en Factoría de Comunicación Cultural, una agencia de comunicación especializada en cultura creada por Nerea Kortabitarte.…

Realizo mis prácticas en Factoría de Comunicación Cultural, una agencia de comunicación especializada en cultura creada por Nerea Kortabitarte. Desde el primer momento me llamó la atención la variedad de proyectos que se gestionan y la importancia que tiene la comunicación dentro del ámbito cultural. La agencia trabaja principalmente en dos grandes líneas. Por un lado, desarrolla la comunicación de festivales, organismos culturales y artistas: gestión de redes sociales, relación con medios de comunicación, gabinete de prensa, redacción y envío de notas de prensa, planificación de entrevistas o elaboración de dossieres de impacto. Por otro lado, también ofrece servicios de consultoría para ayudar a empresas y particulares a mejorar sus estrategias de comunicación cultural.

Entre los proyectos más destacados en los que trabaja la agencia se encuentran el BOGA BOGA Festibala, Koldo Mitxelena, el festival de series Crossover, KSIgune, Lumafest, el festival de Cine y Ciencia Zinema eta Zientzia o los Premios Sebastiane. También se trabaja la comunicación de numerosos artistas como Ezpalak, Anne Etchegoyen, Bengo, Kalakan o el Orfeón Donostiarra. Además, me parece interesante que la agencia también participe en proyectos sociales alineados con sus valores, como Mundu Bakean o Sutargi. Esto demuestra que la comunicación cultural no solo sirve para promocionar eventos, sino también para generar impacto social y comunitario.

En cuanto al funcionamiento interno, he podido observar una estructura de trabajo muy dinámica y flexible. La comunicación cultural obliga a reaccionar rápidamente ante cambios, nuevas informaciones o necesidades de los clientes. Muchas veces los proyectos requieren una gran capacidad de adaptación y coordinación entre diferentes agentes culturales, medios y artistas. Precisamente esa flexibilidad es algo que me ha llamado mucho la atención desde el inicio. Las prácticas están distribuidas hasta junio para poder participar en varios proyectos de manera más profunda y poder aportar verdaderamente mi punto de vista a través de mi trabajo. Durante el primer mes acudía los martes, miércoles y jueves de 10:00 a 14:00, aunque los horarios variaban según las reuniones o tareas. En esta última etapa realizo las prácticas los martes y jueves, manteniendo también cierta flexibilidad según las necesidades de los proyectos.

Esta primera toma de contacto me ha permitido comprender mejor cómo funciona la comunicación cultural profesional y la enorme cantidad de trabajo invisible que existe detrás de festivales, conciertos o proyectos artísticos que luego vemos públicamente.

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